viernes, 8 de enero de 2016

REALIDAD O FICCIÓN



Uno no puede llamarse como quiere así como así, por lo que es mejor que tus padres hayan elegido el nombre correcto para ti cuando te inscribieron en el Registro Civil. Una palabra que escucharás muchas veces a lo largo de tu vida y, si no te suena bien, estás jodido. 
¿Cómo era su nombre cuando se conocieron? Espera...no, no lo recuerda. Ha tenido tantos que ni el orden recuerda de los que recuerda. Eran unos tiempos terribles, ominosos, donde la muerte se sentaba a comer todos los días sin importarle la compañía ni el huésped. La muy hija de puta. No es lo que hace, es el cómo y el cuándo. Pero si, fue en esos días cuando se conocieron y un puente se tendió sobre el abismo, y resultó cómodo y seguro transitar por él; también excitante, maravilloso, un placer, un sufrimiento, el amor. Llegado un momento cualquiera se produce un chasquido y algo se rompe en el puente, imperceptible al principio, la onda tarda en llegar, aunque luego uno se da cuenta de que no hay una reparación satisfactoria. Se siente algo de pena, mucha rabia, ira, y desconsuelo. Un egoísta hambriento de emociones y sentimientos encontrados surge en cada extremo del puente, aunque ya no pueden cruzarle, se miran y ven la tristeza en sus ojos. Nada será como antes porque siendo los mismos ahora son otros; incorporaran nuevas rutinas y seguirán con las que les gustan de siempre. Todo éso y algo más sucedió hace tiempo, da para una novela corta. El resto es ficción.

martes, 14 de abril de 2015

CRISTALINO


Salvo algunas cosas como el agua del río de la foto, nada es transparente y claro en las sociedades humanas, sobre todo en aquellas que presumen de civilizadas y avanzadas. Vivo en un país (España) que una vez tuvo un imperio, y durante ese tiempo también fue la primera potencia militar y económica. Aquello duró unos ciento cincuenta años, hasta la mitad del siglo XVII; después pudieron mantener su imperio hasta entrado el siglo XIX, pero carecían del suficiente poder para imponer sus políticas al resto del mundo. En esos trescientos años no se produjeron avances significativos en lo social. Hubo, si, algunos pintores, artistas y escritores que aún son capaces de deslumbrar al mundo, pero por lo general la ciencia y las innovaciones se daban en otros lugares. Nunca hubo un Newton o un Galilleo, ni un Kepler o un Locke. La curia rancia y garbancera, pedigüeña, medradora y estúpida ha dominado el sistema educativo; aún hoy en día lo hace sin ningún escrúpulo con el apoyo de élites, gobiernos y unos ciudadanos torpes y lerdos, pues para algo se han deseducado bajo sotanas y hábitos desde la más tierna infancia. Éste es el país que ahora enlaza (en el 2015) una elección tras otra y que se mesa los cabellos porque uno de los partidos más casposos y retrógrados del panorama europeo ha perdido unos escaños en unas elecciones regionales, cuando no debería haber obtenido ninguna representación. Una nación dominada por unas pocas corporaciones: bancos, compañías energéticas, constructoras y de distribución que extraen la poca riqueza de los ciudadanos como las sanguijuelas o las garrapatas la sangre a sus huéspedes.
Dicen que Gothe pronunció las siguientes palabras antes de morir: luz, más luz. Seguro que es leyenda, y de todos modos lo único que podrían haber hecho es llevar más velas si era de noche, o abrir las ventanas para que entrará la luz del Sol si era de día. En España hace falta más claridad, de una transparencia cristalina, y que le quiten la venda a la Justicia, porque ahora mismo parece que solo ve por un resquicio lo que unos pocos le mandan. ¡Ah!, y dejar al clero en pelota picada, que todos puedan ver sus vergüenzas.

lunes, 2 de diciembre de 2013

CALDO DE DICIEMBRE



Cójase unas cebollas, unas cabezas de ajos, unas hojas de laurel, un manojo de zanahorias y póngase todo en un perol de tamaño considerable. Antes, en un tajo de carnicero, se habrán troceado, a groso modo, unas tajadas de ministro del Opus; otras cuantas de obispo, arzobispo, cardenal y otros huesos añejos. Llévese todo a ebullición las horas necesarias para conseguir un caldo espeso y rancio, con sabor de antes, a nostalgia y sacristía, a misa del gallo. Una vez apartado de la lumbre coja unos recipientes apropiados y embadurne con el potingue resultante las fachadas de aquellas instituciones y organizaciones de su gusto. Cuando termine verá que sigue oliendo igual.

lunes, 18 de noviembre de 2013

WARNING



     En poco tiempo veremos en los lugares de trabajo advertencias de este cariz, siendo muy probable que si algún incrédulo e incauto se acerca más de lo que la prudencia recomienda, le aguijonén sin miramientos.

sábado, 9 de noviembre de 2013

TORRENCIAL


     El agua no dejó de caer durante mil días con sus noches, dejando el planeta con su rostro más limpio desde que el genero Homo pisa la Tierra, y sin rastro de él.